sábado, 19 de diciembre de 2009

Premio 'Mejor taller RENATA 2009'


Un costeño echó el mejor cuento


El Barranquillero Antonio Silvera fue seleccionado por el Ministerio de Cultura como el mejor director de los talleres de Renata realizados en el 2009.

Bogotá, diciembre de 2009. Con el fin de analizar los avances de la Red de Escritura Creativa, Renata, el Área de Literatura del Ministerio de Cultura calificó los 33 talleres de escritura del 2009, que vincularon a más de 400 personas en todo el país.

“El trabajo de evaluación, realizado por los jurados, se planteó como un espacio de reflexión destinado a diagnosticar fortalezas y debilidades, plantear sugerencias encaminadas a mejorar los talleres y resaltar aspectos que podrían ser útiles o replicados en los demás”, afirmó Melba Escobar, asesora del Área de Literatura del Ministerio de Cultura.

domingo, 22 de noviembre de 2009

VISITA DE ANTONIO GARCÍA ÁNGEL

Por Antonio Silvera Arenas

La segunda visita del escritor asociado de la Red Nacional de Talleres de Escritura Creativa (RENATA) al Taller, los días 6 y 7 de noviembre, significó la grata oportunidad de conocer a Antonio García Ángel, el tercero de los tutores con los que ha contado nuestro taller a lo largo de sus tres años de asistencia. García completa así un trío de magníficos escritores con los que hemos tenido la fortuna de aprender, compartir y departir. En 2007, esa labor había sido cumplida por Ramón Illán Bacca, a quien sucedió, con méritos indiscutibles, Cristian Valencia hasta el mes de agosto pasado y, ahora, Antonio. Ramón nos enseñó, entre otras muchas cosas, el hilo tan sutil que diferencia la crónica de la ficción, rememorando la forma como el protagonista de su cuento "El espía inglés" había surgido de una investigación más o menos frustrada sobre la presencia del escritor inglés —y al parecer también espía— Alfred Manson, en la Cartagena de los días de la Primera Guerra Mundial.

Precisamente, la solución de Ramón a la inquietud sobre: ¿qué hacía un espía inglés en la Cartagena de aquel periodo?, sólo pudo resolverse mediante ese juego ficcional del relato que da título a su tercer volumen de cuentos. Y con esta solución, el escritor samario confirma la idea que Antonio García Ángel propusiera con respecto a la relación entre novela e historia, pues, según la disertación de este último, presentada ante un grupo de estudiantes del Instituto Experimental del Atlántico y de La Normal "La Hacienda" en el Teatro "Amira De la Rosa", la literatura cumple la función de llenar los baches de humanidad y humanismo que va dejando la historia en su afán de registrar objetivamente los sucesos primordiales de las distintas sociedades y culturas.

A esa disertación, llevada a cabo en la mañana del 6 de noviembre, se sumó la visita al Establecimineto Penitenciario de Barranquilla, donde tuvimos la oprtunidad de presentar el libro Fugas de tinta, antología de textos elaborados en el marco del proyecto "Libertad bajo palabra", que lidera muy diligentemente el poeta y cuentista caleño José Zuleta. Como coordinador de este proyecto en Barranquilla, debo decir que más que enseñar he aprendido a liberarme de prejuicios respecto a las personas que deben sufrir la dura experiencia del presidio. Eso fue lo que manifesté entonces al entregarle a cada uno de los integrantes del taller un certificado de su participación y, en particular, el libro, a los cuatro autores recluidos en la prisión de El Bosque que fueron seleccionados: Benjamín Cardenas, José Luis Carrillo, Karin Diabb y Ricardo Álvarez. También nos acompañó entonces el periodista Walter Hernández, en cumplimiento de un trabajo radial que será emitido en próximas días y algunos apartes del cual trataremos de presentar próximamente en la propia voz de los autores.

Pero, para el Taller Literario "José Félix Fuenmayor", lo más específicmente enriqucedor fue la jornada del sábado, que aparte del examen minucioso de los textos de nuestros talleristas por parte de García Ángel, contó con otra iluminadora disertación suya sobre la diferencia entre narración y focalización. Creo que los aportes de Antonio, como antes los de Cristian y los de Ramón, a quienes reconocemos sus libras de arena en el primer lugar obtenido en el Concurso Mejor Taller RENATA 2009, redundarán en la formación de los talleristas que han tenido la oportunidad de compartir con ellos su saber y su experiencia.

viernes, 16 de octubre de 2009

Médico a domicilio

Como más vale tarde que nunca, reanudamos con la publicación de esta entretenida bitácora de la sesión correspondiente a la visita de Cristian Valencia, el pasado 8 de agosto, el registro de las actividades semanales de nuestro taller.


Por Mayra Mola Bandera
Cristian Valencia llegó a la ocho en punto ni un minuto más ni uno menos; pero la romería alcanzó su cenit dos horas después. Primero, llegaron los que dieron tres saltos mortales para asistir; luego, desinformados, quienes no sabían dónde era el acontecimiento; después, los que no podían con el guayabo; más tarde, los que tenían el reloj atrasado y en contra de los cuales el universo conspira; sin contar con los asistentes, apellido Miranda, que todo lo apuntan y nunca muestran nada propio. Hasta que la mesa ya no pudo más, y hubo que auxiliarla con otras dos.

El cuadro me recordaba a la última cena, y realmente lo era, pues pasaríamos quince días de hambre.

Entonces, con un poco más de público, aquel hombre aún desconocido para algunos, se presentó. Dijo que no era de allá si no de acá, que estaba feliz de volver, que el Taller era lo máximo, que el nivel era muy alto, en fin. Todo lo que la república independiente de Renata sabe. Uno que otro asistente se sintió intimidado ante semejante declaración, otros no se sorprendieron tanto. Así que la mañana se llenó de cyber semblanzas, gatitos en apuros, autobuses salvajes, personajes con nombres de telenovela mexicana, suegras inmamables, poesías bien garrapateadas, cortas conversaciones telefónicas, pero por sobre todo de fútbol. Y no podían faltar las fotos para la prensa internacional.

En el intermedio, Cristian se retiró a meditar, a fumar, a aguantar calor y a comer, ¡y de qué forma!

Después del almuerzo, ya era muy tarde para impresionarlo más, ya el diagnóstico estaba listo: “el manejo del dialogo”. De manera discreta y muy general, nos recomendó altas dosis de Truman Capote; fotocopia en mano, nos dimos cuenta de lo que significa el realismo en un diálogo.

Personalmente, siento que al usarlo en mis textos escribo un cuasi dramatizado, para un acto cívico de la escuelita de doña Rita y que mis personajes son interpretados por un montón de mocosos tímidos y olvidadizos. Pero con todo ese ruido en el restaurante donde los personajes de Capote departían, ya la cosa cambia. Así que los rusos nos heredaron, y desde hace mucho, las tres líneas de acción para darle realismo a los diálogos y solo hasta el sábado ocho de agosto del dos mil nueve me enteré.

Estoy segura de que a mis compañeros les quedó tan claro como a mí que nadie es infalible y aunque llevemos tres mil años asistiendo a este magnifico taller literario, no podemos decir que nuestra obra es perfecta y que somos la maravilla en patineta a la hora de escribir. Recordemos que esto es uno por ciento de inspiración y noventa y nueve por ciento de sudor.
Luego de esta valiosa vitamina, Médico a Domicilio prosiguió con los casos de la tarde.

Tal vez fue la mazamorra de maíz verde pero no pude entender ni decir nada. Había gente que salía del agua y se perdía en el paraíso. Y con tanta llamada ya no podía oír a los perros ladrar. En todo caso, Cristian seguía recetando a cada quien lo que le correspondía:

• Una inyección de Música para camaleones.
• Un baño con la espuma de los días.
• El antihistamínico de “Frank Sinatra está resfriado”.
• Y, en los casos más graves, ataúdes hechos a mano.

Cuando pasó un poco mi indigestión, pude captar la belleza europea de Ulla Jensen, el sorprendente thriller psicológico del portón, lo sub real de Sami entre otras cosas. De golpe, el cielo se nubló y después de un señor aguacero, el arroyo de Katia de la cruz, se los llevó a todos.
Durante el siguiente sábado, mientras trataba infructuosamente de rellenar el vacío que quedó en mi horario, imaginaba al profesor Antonino metido en la nevera, escuchando a esos cachaquitos hablar calmadamente y concluí que debió extrañarnos mucho.

domingo, 6 de septiembre de 2009

REGISTRO DE TRES EVENTOS




El pasado sábado, 5 de septiembre, se llevó a cabo en Lunabril la segunda sesión de Así es el cuento... Esta vez el tema tratado fue la vida cotidiana y contó con la participación de Claudia Lama Andonie, quien leyó su cuento "Maniobras en la acera", una particular experiencia amorosa contada con humor sutil; Rosa Peñaranda, autora del nostálgico y conmovedor retrato de la niña "Delfina Cassiani" y Katia De la Cruz, que participó con "La última vez", memoria de un interrumpido paseo familiar, que puede entenderse como un adiós a la inocencia. Fue una jornada muy agradable, en la que se hizo manifiesta la atenta disposición del público, no precisamente numeroso pero sí selecto. Aunque un poco atrasado, adjuntamos aquí el afiche elaborado para la ocasión.


También el pasado 3 de septiembre, se llevó a cabo, en la población de Luruaco la sesión # 12 de la "Literatura pinta bien", programa de la Fundación La Cueva que se viene realizando desde el segundo semestre del año pasado y en el que participan dos miembros de nuestro taller. Esta vez, junto al escritor invitado, Antonio García, escritor asociado de RENATA, leyeron sus trabajos María Margarita Rojas y Christian Barandica Ruiz. Los tres textos fueron muy bien acogidos por los niños que los recrearon con sus dibujos en la radiante mañana de Luruaco.



Por último, anunciamos el inicio del segundo ciclo del programa "Literatura también es cultura", que con el apoyo de la Secretaría de Cultura, Patrimonio y Turismo de Barranquilla, tendrá lugar en la Biblioteca Papula La Paz, el próximo martes 8 de septiembre. El primer conversatorio, titulado "La noche oscura de Candelario Obeso", se centrará en la principal obra del autor de Mompox, merecidamente homenajeado por el Ministerio de Cultura en el presente año.

martes, 11 de agosto de 2009

Cantando las desgracias

Por Antonio José Silvera Arenas


1

En sus primeras Lecciones de Estética, Hegel propone que el arte fue el primero de los tres momentos (los otros dos, en orden sucesivo, son el cristianismo y la razón) que el ser humano ha concebido para expresar el Espíritu (o si se quiere a Dios, con el que el mundo y los seres todos somos uno). Esta afirmación sugiere que existe una primigenia disposición humana hacia la poesía. Esto, claro, si entendemos la poesía como creación, como forma intuitiva (mágica, espontánea) e instintiva (natural) de ‘conocimiento’. (Entre comillas ese conocimiento porque nada hay más ajeno a lo natural y a lo mágico que el saber, entendido como sistema formal de raciocinios que responde a unas leyes rigurosamente estructuradas).

Así, la poesía es el ‘conocimiento’ que se obtiene a flor de piel, de manera sensible, esto es, con la vida misma y sin reflexión. El saber poético, artístico, es, como afirma Nietzsche, entonces, sencillamente el vivir, la voluntad de ser.
La poesía, desde este punto de vista, ha existido desde que el primer ser humano experimentó en sí mismo la vida: cuando supo que vivía. Hecho que debió darse en el mismo momento de sus génesis, si es cierto que nuestra característica distintiva es la conciencia. Y es que entonces nos fue revelado también el límite de la vida: la muerte.

Por la primera revelación, hemos comprendido que somos mientras sentimos, mientras somos estéticos, sensibles y, por la segunda, que ese carácter estético, sensible, se halla sitiado, que estamos permanentemente a punto de acabar.
Pero la poesía, sin desdeñar esa situación, ha dejado a la religión el límite de la existencia y se ha apropiado para sí la vida en toda su extensión: el canto de la vida, que comprende también el sufrimiento, pues, paradójicamente, cuando más se sufre más se siente: más se vive. No resulta así raro que formas poéticas particularmente dolorosas como la elegía, el planto y la tragedia sean en sí los máximos cantos, las más intensas celebraciones de la vida.


lunes, 10 de agosto de 2009

Personajes de novela

Por Ramón Molinares Sarmiento

Los novelistas del Siglo XX podrían dividirse entre los que continúan recurriendo a toda suerte de trucos para hacerle creer al lector que sus personajes son reales y verdaderas las historias que le cuentan, y los que, por otra parte, consideran que el personaje, tal como lo concebía Balzac, ya no tiene razón de existir en un mundo en el que han desaparecido las categorías sociales y morales que lo definían.

Entre los primeros de esta amplísima y arbitraria división podríamos citar a José Eustasio Rivera, a André Malraux, a García Márquez, a Germán Espinosa o a Jairo Mercado; y entre los segundos, a Macedonio Fernández, a Borges, a Milan Kundera, a Óscar Collazos, el autor de Fugas, al Carlos Perozzo de Juego de mentes, y, de manera muy especial, a los creadores del Nouveau Roman, nueva novela francesa. Entre otros, son ellos: Claude Simon, Nathalie Sarraute, Alain Robbe- Grillet y Samuel Beckett.


viernes, 7 de agosto de 2009

A QUIEN INTERESE


Elaborada por: María Margarita Rojas
Sesión del 11 de julio
Tema: Revisión de textos o "escribir es reescribir"
El título evoca las certificaciones comerciales, sin embargo, la sesión de hoy del Taller Literario José Félix Fuenmayor se centró en el empleo de la mayoría de las palabras de la frase enunciada.

Para los talleristas cada encuentro es interesante y, en este caso, todos debíamos pensar en extrapolar ese interés hacia los habitantes de Barranquilla. Nuestro objetivo: captar su atención de tal manera que asistiesen al programa mensual de lectura de cuentos que se llevaría a cabo en Lunabril. Para ello, necesitábamos un nombre llamativo, no muy extenso, preciso, sugestivo, sin matices comerciales y sin lugares comunes.

Las nueve Musas bajaron del Olimpo y cada una de ellas inspiró un nombre: “Échame el cuento”, “El cuento es contigo”, “¿Cuál es tu cuento?, “Cuéntamelo todo”, “Contando el cuento”, “Se me ocurre un cuento”, “¿Tú, qué cuentas?”, “A que no te lo sabes” y “Así es el cuento”. Después de debatir que eran coloquiales, ambiguos, comerciales, escogimos el nombre propuesto por Soraya Romero: “Así es el cuento”.

A diferencia de la entrega de la manzana con el rótulo: “Para la más bella”, la escogencia del título trajo consigo un silencio expresivo y consensual.

El profesor Antonio nos recordó que para el 18 de julio, a las ocho de la noche, se iniciaría este espacio que le faltaba a la ciudad: “Así es el cuento”. La primera jornada abordará una temática muy interesante para el público: el erotismo. Ese día el amor sensual hará de las suyas mediante los cuentos que las Musas junto a Venus y Cupido inspiraron a Mayra Mola, Patricia Lemus y Pedro Lozada. Alberto, tan Cortés como siempre, recordó que él tenía unos minicuentos eróticos para el intermedio.

Las musas serán las encargadas de inspirar a la señorita Fanny Cecilia Martínez en la elaboración y diseño de las invitaciones y a Luis Francisco Alarcón en la grabación del evento. La señora Rosa Peñaranda, por su parte, recomendó que los autores practicaran la lectura en voz alta para que el auditorio pudiese comprender mejor los textos.

El profesor Antonio nos propuso ilustrar la bitácora en el blog del Taller Literario José Félix Fuenmayor con la imagen que corresponde al barco en el cual Jorge Luis Borges realizó un viaje a Francia. Todos estuvimos de acuerdo y se le encargó esta tarea a Claudia Lama.

Luego de leer la relatoría, el profesor nos informó que para el concurso “El mejor taller RENATA”, se deben presentar al menos tres escritos de los talleristas elaborados durante el presente año. Nuestro Taller participará con el cuento “Tatuaje”, escrito por Patricia Lemus, a partir del ejercicio elaborado según el relato original y breve del venezolano Ednodio Quintero. Ante la inquietud de la autora de si era posible concursar con un cuento realizado a partir de la trama de otro, en este caso del cuento de Ednodio Quintero, el profesor Antonio trajo a colación el cuento de Gabriel García Márquez “Un día de éstos”, en el que el autor juega y parodia “Espuma y nada más”, muy divulgado el cuento de Hernando Téllez. La anterior analogía dio pie para las siguientes conclusiones:

• Gabriel García Márquez introduce un nuevo personaje, que es el niño.
• El narrador en “Espuma y nada más” está en primera persona y en el cuento de García Márquez, en tercera.
• En el final del cuento del Nobel de Literatura, la venganza sí se lleva a cabo.

El director del taller nos expresó que el fenómeno citado recibía el nombre de influencia y hoy se conoce como relaciones intertextuales. Por ejemplo, en Moby Dick se referencia el libro de Jonás de la Biblia, así como el poema romántico de Samuel Taylor Coleridge: “La balada del viejo marinero”. En La Eneida de Virgilio, se aprecian las dos obras cumbres de Homero: La Ilíada y La Odisea. Otras relaciones intertextuales se observan en el tema del doble, trabajado por: Poe, Dostoievsky y Borges.

¿A qué escritor no le interesa saber cuál es el cuento que está debajo del suyo? Entonces, a nosotros nos queda la inquietud de establecer las relaciones intertextuales de nuestros cuentos.

Aclarada la duda de la compañera Patricia, el profesor leyó el cuento “Tatuaje”, escrito por ella; luego dio las sugerencias con sus respectivos soportes, de las cuales resaltamos:

• El empleo del pronombre relativo “quien” no es aconsejable en los textos literarios. En su lugar se puede emplear el nombre del personaje o simplemente omitirlo.
• El pronombre relativo “quien” pone una distancia entre el narrador y el personaje, en contraposición a la familiaridad que debe reinar entre ellos.
• El punto y coma casi no se usa en los escritos modernos, en su lugar se escribe el punto.
• En aras de la economía y fluidez verbal se prefiere la forma verbal simple.
• La frase “En este instante” es un lugar común en las narraciones que en muchos casos se puede evitar.
• Si se va a separar el discurso directo de un personaje del discurso del narrador, se debe emplear la coma.
• El lugar del adjetivo en la frase trae consigo cambio de significado, no es lo mismo “mágicas historias” que “historias mágicas”, ni “pobre hombre” que “hombre pobre”.
• En ciertas ocasiones, para hacer más verosímil el cuento, es necesario que el escritor conozca o investigue acerca de lo que va a escribir.
• Es recomendable evitar las repeticiones de palabras. Entonces, ¿se reemplazan por sinónimos? No necesariamente, pues, es necesario tener en cuenta que la sinonimia absoluta no existe. ¿Qué hacer?: Se recomienda repetir la palabra o empelar otra expresión.

Ante un reparo de Alberto, relativo al verbo “cabalgar” como sustituto de hacer el amor, Rosa Peñaranda nos recordó que en el amor la mujer no es la única que cabalga, mediante estos versos de “La casada infiel”, escrita por Federico García Lorca:

Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos
.
A continuación, Mayra Mola nos llevó al pasado mediante la lectura de la bitácora de la jornada anterior.

Mucho interés generaron, enseguida, los minicuentos eróticos de Alberto Cortés, quien leyó siete de sus creaciones. El primero se titula “Boca cuántica”, el cual dio lugar a comentarios como: “¿De quién es la boca?”, “la interpretación depende de la imaginación de cada uno, a mí me parece que es sexo oral”. El autor expresa que, efectivamente, la boca recorre todo el cuerpo de la amada. El segundo cuento “Exorcismo” trajo consigo las siguientes reacciones: “Es un cuento machista”, “Es un cuento inspirado en el padre Alberto”, “El agua bendita no es el semen, es como un spray”, “Se siente una ambigüedad porque yo he estado presente cuando se hacen exorcismos y el padre no se quita la sotana”, “Hay que definir como está ella”, “Él echa agua bendita sobre su cuerpo desnudo”. El tercer cuento fue “La espera”, se sugiere evitar la repetición de “ven, ven porque suena a villancico”. Al director del taller le parece más un minicuento tierno que erótico. El cuarto cuento, “La traición”, fue clasificado como un cuento erótico-chistoso. El quinto, “La apuesta”, tenía como trama una apuesta pérdida de antemano. El penúltimo minicuento, “El parto”, trajo consigo risas pícaras, por ello se dijo que parecía un chiste y se comentó que para mejorarlo se le debía dar color a la bota y al zapato. El último minicuento, “Ruta”, le recuerda a una de las talleristas otro texto literario que ella había escrito.

Se acordó que Alberto sería el telonero en la primera sesión de “Así es el cuento…” con los siguientes minicuentos: “Boca cuántica”, “traición” y “Exorcismo”.

A todos nos genera el interés el leer a los grandes maestros de la literatura erótica, por ello el profesor Antonio nos recomienda los siguientes textos: “Arte de amar”, de Manuel Bandeira; “Oh dulce niña pálida”, de José Asunción Silva; “El libro del buen amor” de Juan Ruiz; “Estival” de Rubén Darío. A propósito de Rubén Darío, el profesor Antonio leyó los siguientes textos: “Lo Fatal” y “Canción de otoño en primavera”.

En la próxima jornada, se mantiene el compromiso de la semblanza para quienes aún no la terminan. Para su realización, el profesor nos vuelve a recordar la lectura de los capítulos xxvi, xxvii y xviii de Moby Dick. El profesor nos sugiere las siguientes ideas: colocarse en el lugar de un niño, un bebé, un borracho o un poeta. Además nos hace una reseña del libro de Enrique Serrano, “De parte de Dios”; en el cual hay semblanzas de personajes religiosos de la historia universal.

Hermes, el de los pies alados, nos trajo, finalmente, estos avisos:

• Nuestro escritor acompañante, Cristian Valencia, aún no está confirmado para el próximo sábado.
• La próxima semana se nos entregarán las fotocopias del cuento “La superviviente” de Marcos Swarz.
• Soraya Romero nos hará llegar los capítulos de Moby Dick a nuestros correos electrónicos.